El consagrado piloto brasileño de Fórmula 1  murió en Imola el 1 de mayo de 1994. Fue durante la corrida del Gran Premio en Italia.

Pasaron 27 años de aquella fatídica jornada para  deporte mundial, en la que se apagó la vida de un profesional de quilate.
Como persona también fue extraordinaria, pues realizó numerosas obras a beneficio de los más necesitados. Y nunca necesitó divulgar lo que hacía.

Tras su muerte, que se produjo cuando tenía 34 años, muchos hechos de solidaria ganaron la luz pública. Persona humilde, virtud que llevo en los grandes premios por todo el mundo y supo dominar las mieles de la fama.

Senna fue campeón mundial en 1988, 199 y 1991. Por muchos expertos fue considerado el piloto más rápido.

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