Alcides Arzamendia, un maestro y conductor de la media cancha

Alcides Arzamendia exhibe una fotografía de la selección Paranaense, que integró en 1996, cuando la verdolaga se coronó campeón nacional de Interligas.

Era el conductor natural de su querido Boquerón. Esa era su característica. Se ganaba el aprecio de los técnicos, merced a su cualidad de como futbolista y gran don como persona. Casi siempre era capitán y como tal tenía el rol de dirigir a sus compañeros, al equipo hacia sus objetivos. Era el caudillo en los clubes en que militó. Dejó su ciudad natal, Coronel Oviedo, en pos de mejores horizontes, los cuales conquistó, gracias a su esfuerzo y dedicación.

Lo apodaban “El Oso”. Imponía personalidad en la media cancha, sus disparos eran potentes. Ganó varios títulos en la región esteña, además del cariño de la gente, por su corrección como futbolista: Alcides Arzamendia. Le gustaba ser ordenado tácticamente, hablaba
mucho, gesticulaba y daba indicaciones permanentes.

 

Durante esta nota se mostró nostálgico, como si el corazón le palpitaba más fuerte, sus miradas eran fijas y lejanas. Es que su pasado fue de muchas peripecias, más su madre fue el sostén y pilar para que él crezca y cumpla con lo que le gustaba, jugar al fútbol.
Por momento se detenía, pensaba y luego respondía a las consultas, como si su pensamiento navegara por el camino que recorrió para ganarse un lugar en el corazón y la mente de la sociedad altoparanaense.



“Que se alejen de los vicios, y si realmente quieren ser futbolistas, que tenga sobre todo disciplina, que pongan dedicación y mucho sacrificio.


Su vida de futbolista mechó con el fútbol de salón, disciplina con la que cosechó satisfacciones innumerables, ya sea con la selección Paranaense y Presidente Franco. También lo hizo a nivel de clubes. Se retiró en el 2005, tras una grave lesión, con más de dos décadas dedicadas al deporte.

INICIOS

“Me inicié en del deportivo Galicia de Coronel Oviedo, a los 13 años. Luego, con mi madre vinimos a Ciudad del Este y en el 85 comencé a jugar en Boquerón. Estuve en la Sub 15 y la Sub 17. Después pasé a la juvenil y en el 89, don Carlos Arce me dio la oportunidad de
debutar en primera. No hizo solo conmigo, sino con otros compañeros de aquella camada”, manifestó Arzamendia.

APODO
“Desde el principio, Flaviano Díaz me llamó de Oso. Entonces, me quedé con ese apodo, con el que se me conoció en el mundo del fútbol”, expresó.

AYER Y HOY
“Antes, uno jugaba si era técnico, no importaba tanto su preparación física. Eramos más disciplinados, la disciplina es todo en la vida, no solo en como futbolista, porque tentaciones hay en todas partes. Ahora, se prioriza la preparación física, o sea, uno puede ser
muy técnico en la cancha, pero si no responde a las exigencias físicas, lo más probable es que no tenga cabida en el plantel. Otro aspecto negativo es la aparición de Internet, en nuestra época, las concentraciones eran concentraciones, lo máximo que podíamos hacer es
jugar a los naipes. Hoy en día, Internet distrae, los celulares también”, refirió.

REGALOS DEL FÚTBOL
“El fútbol me dio todo. Me dio la familia que tengo, amigos por todas partes, quienes nunca se olvidan, las veces que nos vemos, siempre soy bien recibido, aspecto que en la vida no
tiene precio y que el fútbol tiene el don de repartir”.

Alcides Arzamendia (derecha), con Pánfilo Ramírez, con la camiseta de Olimpia, y Lorenzo Cabañas, en 1994.

UN TÉCNICO

“Don Carlos Arce. Fue un técnico, un gran maestro, un padre. Me enseñó muchísimo. Pero no puedo olvidarme de otros grandes profesionales que también me enseñaron como Esteban Molinas, Eduardo Rivera, Crispín Rafael Verza, Juvencio Osorio entre otros”, indicó.

ANÉCDOTA
“Recuerdo que una día practicábamos en el exaeropuerto, frente a la Gobernación. De repente apareció una monja, que iba caminando tranquilamente por nuestra improvisada cancha. Nuestro técnico, don Carlos Arce paró la jugada y se encargó de retarla a su
peculiar estilo, lo que generó una risa generalizada de los muchachos”.

MENSAJE PARA LA JUVENTUD
“Que se alejen de los vicios, y si realmente quieren ser futbolistas, que tenga sobre todo disciplina, que pongan dedicación y mucho sacrificio. Muchos creen que llegar a ser
futbolistas es tan fácil, es sumamente difícil. Hay que renunciar a muchas tentaciones y ser disciplinados, si no, uno no llega”, enfatizó.

AGRADECIMIENTOS
“A mi mamá, una mujer que siempre estuvo a mi lado. Trabajábamos juntos como pasero, y me daba días libres para practicar. Su apoyo constante fue fundamental en mi vida, mediante eso puede hacer lo que me gustaba y cosechar muchas satisfacciones”.


«…siempre soy bien recibido, aspecto que en la vida no
tiene precio y que el fútbol tiene el don de repartir”.

 


FICHA
Nombres: Alcides
Apellidos: Arzamendia Varela
Apodo: El Oso
Fecha de nacimiento: 16/09/1970
Lugar de nacimiento: Coronel Oviedo
Esposa: Leonarda Esther Enriquez
Hijos: Alcides Alejandro, Amalia y Carmen Aramí
Estatura: 1.69 metros
Puesto: Mediocampista
Trayectoria: Deportivo Galicia (Liga Ovetense, Boquerón, Nanawa (Liga
Paranaense), Obreros Unidos (Liga Hernandariense), Cerro Porteño (Liga
Ovetense).
Logros:

Como futbolista: Campeón con Boquerón en 1996 y 2005, campeón
con Nanawa en 2002, campeón con Obreros Unidos en 1999. Campeón
nacional de Interdigas con Paranaense en 1996, campeón con Paranaense
de la Copa San Isidro de Curuguaty en 1996.

Como DT: Campeón con Nanawa en la Sub 13, Sub 15 y Sub 17

 


Estampas Paranaenses es un proyecto que pretende contar la historia de futbolistas que construyeron la historia del fútbol en el Alto Paraná, a través de su talento y dedicación.  Escríbanos a: deportescdepy@gmail.com

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