Marcial Cabrera, gran arquero, símbolo del fútbol paranaense

 Marcial Cabrera (último de la derecha, entre los parados) en el equipo de Nacional de 1968. Además, aparecen parados Jorge Agüero, Bernardo Ortiz, Hermes Sosa, Rodríguez, Valerio Mendieta. Abajo: Miguel Silvero, Mario Mendieta, Ceferino Galeano y José Da Silva.

Tuvo la dicha de integrar la primera selección Paranaense de fútbol en el Interligas. Vio nacer y crecer el balompié esteño, incluida, la Liga Deportiva Paranaense. Es guaireño de nacimiento, pero toda su vida la pasó en Hernandarias. Fue un gran arquero, uno de los pocos que ganó 5 títulos, 4 en forma consecutiva, y 1 como entrenador.

Es un ícono del fútbol del Alto Paraná, sin lugar a dudas. Mencionar a Marcial Cabrera es hablar del balompié de la tierra roja paranaense. Es un deportista genuino, creció a base de valores de una familia, una persona por cuyas venas corre la pasión del deporte rey. Ágil como un felino, de gran salto, jugador muy correcto. Así era el “Gato Negro”, que tiene una rica historia.


INICIOS
“En el club San Juan de Encarnación empecé a jugar, a los 14 años. Luego fui a las inferiores de Libertad, estaba en la infantil con grande atletas como Samuel Aguilar, Idalino Monges y otros. Pero no llegué a jugar en Primera. Posteriormente, mis padres se mudaron a Hernandarias, en aquel tiempo era puro monte. A los 26 años comencé a jugar en serio el fútbol en Nacional. Recuerdo teníamos que jugar el clásico contra Hernandarias por la Liga Paranaense, porque los dos clubes tuvimos que volver después a la Liga Hernandarias, por más que no queríamos. Los clásicos eran clásicos, una semana antes ni nos
hablábamos, pero siempre con el espíritu de deportista, había mucho entusiasmo, no había violencia sino la gene disfruta del fútbol”, indicó.

APODO
“Me decían Gato Negro, porque me gustaba salta y tirarme con la pelota. Saltaba muy alto, y cuando atrapaba la pelota me tiraba al piso y volvía a saltar. Nunca sacaba el balón con los puños”, refirió.

AYER Y HOY
“En nuestra época había más técnica que habilidad, fácilmente llegábamos al arco rival, porque los winges era veloces, enviaban el centro y el 9 cabeceaba. Recuerdo que estaban Sindulfo Cubilla, gran jugador, extraordinario, Carlos Barreto Sarubbi, nuestro goleador. No retrocedíamos el balón, sino siempre ir hacía el arco del adversario”.


“Actualmente hay más habilidad, hay libertad, tácticamente. Los zagueros se van a cabecear, hay dos 6, que marcan más. Ya no hay el respeto que debe haber entre los propios jugadores, el público ya no alienta, sino recrimina, cambió mucho el fútbol de hoy”, agregó.

REGALOS DEL FÚTBOL
“Amigos, el fútbol me dio muchos amigos por todas partes. Tengo muy buenas relaciones con todos, al fútbol le debo lo que soy como persona, el hogar que tengo. A Nacional le debo todo, absolutamente todo”.


UN TÉCNICO
“Aníbal Montiel, él era nuestro técnico en la selección Paranaense y en Nacional también. Nos enseñó una virtud que todos tenemos, pero pocos desarrollan, la disciplina, que es el eje de
nuestra vida. Si uno es disciplinado, hasta su organismo educa. Con Melanio Olmedo, también nos enseñó bastante”.


ANÉCDOTA
“Antes que una anécdota, es una enseñanza. Teníamos que dedicar un día de nuestro tiempo para ir a jugar al fútbol. Un domingo salimos a las 08:00 de la mañana de Hernandarias para irnos a Presidente Franco para jugar un partido contra Tupí Guaraní. Y volvíamos a las 11 de la noche. Es que tenía que cruzar en balsa el río Acaray, era una odisea ir y volver, pero nos gustaba y si ganábamos el regreso era más feliz”.

 


MENSAJE PARA LA JUVENTUD
“El secreto está en el cuidado personal, en la vida privada, el que no es capaz de hacer eso, no puede llegar a ser gran futbolista, se quedará a mitad de camino. Hoy día, vemos a
jugadores que se emborrachan horas antes de un partido, es violento en la cancha, reclama las decisiones de los árbitros, todo eso que hace demuestra cómo es en su casa y como es su familia”.

AGRADECIMIENTOS
“A Nacional, a la Liga Deportiva Paranaense, que nació y se hizo fuerte, porque organizó el fútbol en el Alto Paraná. A mi mamá, que aún vive, a mi papá, a mi familia por el apoyo de
siempre. A la familia Bergottini que me orientó y asesoró siempre, cuando era jugador, técnico y dirigente, mi eterna gratitud para ellos”.


FICHA
Nombre: Marcial
Apellidos: Cabrera González
Apodo: Gato Negro
Fecha de nacimiento: 25/12/1938
Lugar de nacimiento: Colonia Dr. Bottrell, departamento de Guairá
Esposa: Graciela Cardozo
Hijos: Luis Alberto Braza y Alfredo Benítez 
Estatura: 1,71 m.
Puesto: Arquero
Trayectoria: San Juan de Encarnación, Libertad de Asunción, Nacional
de Hernandarias y selección Paranaenses.
Logros: Como futbolista: Pentacampeón con Nacional en la Liga
Deportiva Paranaense en 1966, 1968, 1969, 1970 y 1971. Como DT:
Campeón con Nacional en la Liga Deportiva Paranaense en 1973.

 

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